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lunes, 22 de junio de 2020

"Más allá del encierro. Una fuga entre los sueños y el recuerdo"

 Mesa virtual de creadores de la Red Literaria del Sureste México Nuestra América

"Más allá del encierro. Una fuga entre los sueños y el recuerdo"


Compartimos la mesa virtual de creadores de la Red Literaria del Sureste México Nuestra América, llevada a cabo el día 8 de junio de 2020. Coordina y moderada: Carmen Espinosa Alvarado Participaron: Suharini Carrillo, Miguel Núñez, Isabel Cetina, Gabriela Pérez, Gerardo Cetina y Elvia Benítez. 





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lunes, 11 de mayo de 2020

Crisis de humanidad Los retos del porvenir frente a la pandemia


Les dejamos el siguiente artículo de nuestro compañero Cristóbal León Campos, publicado en la Revista de la Universidad de México de la UNAM:


Especial: Diario de la pandemia / SUPLEMENTO / Abril de 2020
Vivimos tiempos excepcionales, la pandemia del coronavirus nos llegado como un golpe de conciencia que advierte y amenaza a la vez, el reto para la humanidad consiste en reconocer de manera crítica todas aquellas acciones que nos han conducido a la situación que ahora vivimos; un confinamiento global en la era de mayor comunicación posible debido a los avances de la tecnología, es decir, una completa ironía, pues cuando más fácil nos resulta o resultaría poder entablar diálogos con personas que habitan en los confines más distantes según la geografía de cada quien, es precisamente el momento en el cual no podemos o no debemos por salud, mantener contacto físico con nuestros seres queridos, amigos, familiares, compañeros de trabajo y demás seres humanos que son parte de la cotidianeidad, estamos recluidos en el contorno de un sistema que nos apresa por su propia naturaleza.
La crisis de humanidad, que afrontamos desde tiempo atrás, ahora tiene con la aparición de nuevas pandemias (recuérdese a la influenza) un gran reto en pleno siglo XXI, época que, dicho de paso, fue ideada y soñada como aquella en que la humanidad habría superado muchos de los lastres que aún continuamos sufriendo, en la literatura como en textos científicos hay testimonios de lo anterior, visiones futuristas alcanzaron a señalar el desarrollo tecnológico, pero también supusieron el malestar de nuestros pueblos por acciones equívocas o contrarias para el bienestar. Hoy vivimos como espejo algunas de esas advertencias que no escuchamos, lo sorprendente que resultan muchos de los inventos más novedosos de la ciencia y la tecnología quedan inservibles ante la mutación de un virus, mutación que además en muchos casos que registra la historia ocurre por la manipulación de seres humanos. La ponderación de lo que se ha llamado “progreso” y equiparado con bienestar fracasó innegablemente, pero hasta la fecha gobiernos y políticas capitalistas se empeñan en la terquedad buscando que la ecuación funcione. La realidad es que la humanidad se ha llevado al borde de sí misma por la depredación de la naturaleza, la desarticulación de la seguridad social (salud, trabajo, hogar) y el deseo de acumulación a que conduce la avaricia inscrita en el ADN del propio sistema. La pandemia mayor es la vorágine capitalista desde hace siglos.
Revertir el daño que se ha causado al medio ambiente y a la humanidad en general no consiste únicamente en seguir al pie de la letra las indicaciones que ahora asumimos y acatamos por salud social para el combate de la pandemia del coronavirus, requerimos replantear desde la raíz la forma de relacionarnos como seres humanos con nuestro entorno natural, y no hacerlo desde la profundidad de las entrañas del propio sistema que nos rige. Dicho de otra manera, hay que desgranar cada uno de los elementos sistémicos que nos han llevado a esta situación, cuestionarlo todo para poder ir rearmando el rompecabezas social desde una estructura basada en una lógica diametralmente opuesta al capitalismo que ahora nos oprime y nos enclaustra. Estos tiempos por demás complejos, en los que se nos exilia entre las paredes desquebrajadas del propio mundo en que vivimos, deben servirnos para poner en marcha la conciencia como herramienta emancipadora, como crítica de la razón y la sinrazón que enfrentamos. La crisis humanitaria pone en peligro la existencia de nuestra especie y a las demás especies, al planeta mismo, nuestro llamado hogar, al cual nos encontramos confinados sin escapatoria. Si esto es verdad, entonces ¿por qué nos empeñamos en destruir nuestro entorno e incrementar el daño social-económico que pesa sobre millones de seres humanos?
Se ha pretendido convertir la vida en una mercancía, se le fijan valores de cambio y de uso que la despojan de su esencia original, una esencia que no es cuantificable en términos mercantiles, pero que el sistema comercializa al instante en que se le condona su continuidad mediante el consumo de otras mercancías, haciendo con intención declarada una ecuación deshumanizante que amenaza la existencia misma del ser humano.
Por eso una de las primeras cuestiones que resaltaron en la escena mundial al declararse la pandemia por la propagación masiva del coronavirus fue la endeble situación de la existencia de millones de seres humanos a lo largo del mundo, debida a que las condiciones económicas de empobrecimiento, explotación y marginación se incrementaron con los años. La desarticulación de derechos sociales, como la salud y el trabajo, manifiesta su repercusión agudizada con los efectos la pandemia que ahora sobrellevamos.
Otro de los efectos secundarios de la pandemia del coronavirus, potencializado por los medios de comunicación y los centros del poder “hegemónico”, es la discriminación del saber y la información difundida. Se habla hasta el cansancio de la crisis que se vive en países europeos o en los Estados Unidos, nación que ya encabeza la lista de contagios en el mundo, ¿pero qué pasa en continentes como África, el resto de Asia y Oceanía? Y, en el caso de América Latina, ¿cuál es la situación que se vive en las naciones caribeñas y centroamericanas de las que no se habla? El constante silencio sobre realidades diferentes a las que marca el canon occidental denota la continua colonialidad del saber que en pleno siglo XXI se muestra como herramienta de discriminación y segregación, tal y como fuera usada originalmente durante los años del establecimiento de los dominios coloniales.
En este contexto de utilización del saber, piénsese en los conocimientos diametralmente opuestos al occidentalismo como son la diversidad de saberes emanados de las culturas originarias de nuestra América, al igual que de las culturas milenarias del resto del mundo; por ejemplo, la gran riqueza cultural de los pueblos asiáticos y africanos, que podrían dar luz para enfrentar el flagelo que significa la actual pandemia que afrontamos. La marginación que provoca el eurocentrismo de otro tipo de conocimientos surgidos de formas distintas de relacionarse entre humanos y con la naturaleza podría ser el camino de luz que ahora necesitamos. No se trata aquí de desprestigiar la ciencia ni sus aportes, pero sí se trata de reconocer que el desarrollo científico desapegado de los principios humanistas ha olvidado y/o sometido las aportaciones que darían el ejercicio de escuchar con humildad la experiencia milenaria de sobrevivencia. Además, la ciencia usada como parte del “desarrollo civilizador”, también ha sido partícipe de procesos contrarios al bienestar de la humanidad.
El panorama es muy complejo, el futuro de la humanidad peligra por las políticas capitalistas e imperialistas que en este contexto han quedado evidenciadas nuevamente por su inhumanidad. El reto inmediato es garantizar las vidas de todos y todas, las luchas necesarias y venideras están en el marco del respeto y aplicación de los derechos laborales, la organización es indispensable para la planeación de políticas socialistas que beneficien a la humanidad y contribuyan a erradicar la pandemia mayor que por siglos ha oprimido y explotado a lo largo de todo el orbe. Hagamos de estos tiempos de confinamiento tiempos reflexivos que nos permitan volver al sueño original de un mundo mejor. Poner fin al ya degrado sistema capitalista es y será un acto real de amor y conciencia en favor del porvenir de la humanidad.

Cristóbal León Campos es historiador por la Universidad Autónoma de Yucatán, editor de Disyuntivas. Cuaderno de Pensamiento y Cultura y autor de En voz íntima. Coordinador de la Cátedra Libre de Pensamiento Latinoamericano “Ernesto Che Guevara”. Integrante fundador de la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América.

Revista de la Universidad de México:


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Noches de parque, un guiño al interior del alma de Miguel Ángel Núñez May


Compartimos el siguiente artículo de nuestro compañero Miguel Ángel Núñez May

Noches de parque, un guiño al interior del alma

Publicado el 05 de abril de 2020 en la Revista Rainbow

El ser humano por naturaleza resulta diverso en el más amplio sentido, tal parece que entramos en un juego de máscaras que nos permite esconder nuestra verdadera esencia, a veces tan vulnerable que en cualquier momento puede ser blanco perfecto de escarnios sociales.
El arte es una de las formas más útiles para dar a conocer los más íntimos secretos y necesidades del ser humano. Ya sea a través de una pintura, una canción, incluso ciertos dibujos en los cuales imprimimos nuestras emociones, secretos, deseos. La literatura es quizás uno de los recursos más utilizados para transmitir esta vorágine de emociones, a través de cuentos, poemas o incluso de obras dramáticas.
El teatro es una de las formas de arte más completa, en la cual los artistas ponen de manifiesto una gran disciplina que llega a englobar otras áreas que van más allá de la literatura y la interpretación. En el teatro nos cuentan historias, que a pesar de ser ficticias pueden tomar  sus historias de la realidad misma: problemáticas sociales, familiares, íntimas que se transmiten a través del trabajo de los dramaturgos y que el espectador puede percibir a través del trabajo de los actores. En el teatro podemos visualizar otras inquietudes a las que somos ajenos. También podemos sentirnos identificados con situaciones que nos ocurren en el momento mismo del disfrute de la obra.
Recuerdo que hace unos años, pude ser partícipe de la puesta en escena “Noches de parque”, obra cuyo título original es “Historia de un parque” del dramaturgo madrileño Manuel Néstro Ortega Yañez nos presenta a tres chicos que representan algunos estereotipos de la comunidad gay, los cuales acuden a un parque con la intención de buscar un poco de placer en medio de la mirada de la noche. Cada uno explora desde su mucha o nula experiencia el mundo del deseo y exploración de la sexualidad.
Tenemos desde el homosexual “comprometido” que busca cualquier pretexto para sentir un poco de calor en compañía de otros hombres, hasta el chico de pueblo que busca el amor de un hombre; sin olvidar al personaje que resulta fácil de reconocer por la pluma que lleva -la típica jota- que con sus ocurrencias nos da la impresión de un personaje frívolo y materialista, pero que en el fondo esconde sus verdaderos sentimientos.
Cada personaje va contando su propia experiencia y nos muestra cierta transformación, que más que evolución cae en un círculo que disfraza los sentimientos para mostrar la cara amable de la moneda. Cada personaje demuestra esa necesidad de ser amado, sin importar nuestro origen, gustos, apariencias. Todo confluye en un mar de enredos que muestran un lado estable, pero que en realidad esconde la verdadera vulnerabilidad de la humanidad. Siempre susceptibles a caer, pero procurando evitar todo aquello mediante la búsqueda incesante del placer, la negación de uno mismo y la aversión al compromiso.
Una obra que conmueve e invita a pensar en la complejidad de la mente humana. Una historia que se aplica a la humanidad sin importar su orientación sexual, condición social o educativa. Un vistazo al interior del alma humana, en sus necesidades y deseos más profundos. Un grito ansioso de ser escuchado y amado.

Da click en el Link para ir al sitio :


Revista Rainbow:


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martes, 24 de marzo de 2020

"La voz ardiente de la resistencia. Mujeres creadoras en el 2020"

Conservatorio "La voz ardiente de la resistencia. Mujeres creadoras en el 2020" 


Se llevó a cabo en La Meiga - Librería Feminista 
(calle 62 #354 x 41 y 43, centro) 
Danco inicio a las 19:00hrs

La Red Literaria del Sureste México-Nuestra América en el marco del 8 de Marzo realizó un conversatorio en el cual se compartieron sentires, ideas, experiencias y poemas, al final se realizó el sorteo de un paquete de libros.


Lectura de poema con Isabel Cetina

Elvia Benítez                                    Alejandra Cetina


Georgina Rosado                                   Lizeth Ek

 (Orden de izquierda a derecha., de pie) Juan Manuel Medina, Patricia Carrillo, Alejandra Cetina, Luis Alcocer, Elvia Benítez, Jorge Luis Canché, Carmen Espinosa, Lourdes Cabrera, Miguel Núñez, Cristóbal León;
(Sentadas en el mismo orden) Lizeth Ek, Kasandra Álvarez, Isabel Cetina y Georgina Rosado.

Kasandra Álvarez Hernández, ganadora del sorte del paquete de libros junto a Isabel Cetina

 
Georgina Rosado e Isabel Cetina


Isabel Cetina


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miércoles, 12 de febrero de 2020

NO MÁS FEMINICIDIOS por Cristóbal León Campos

NO MÁS FEMINICIDIOS

Por Cristóbal León Campos


Las imágenes no pueden otra cosa que hacernos sentir una real sensación de horror, la reciente noticia del brutal asesinato de Ingrid Escamilla, conmueven a cualquiera con un poco de sentido común, pero desafortunadamente como suele ocurrir en estos casos, la violencia tan normalizada en la sociedad mexicana en contra de la mujer, hace que pasados unos días y en algunos casos unas horas, todo se diluya y lo que fuera una sensación de pesar, sea dirigida a otro lado mediante las estrategias del mercado que nos ofrece consumir mercancías desechables a cambio de nuestra dignidad humana.
La violencia contra las mujeres es tan real como lo es la resistencia del machismo a reconocer su papel en ella, la constitudianaria violación de los derechos de la mujer en nuestra sociedad es una constante histórica arraigada a patrones culturales que la sostienen, la justificación cínica recurrente que culpa a la víctima de la violencia ejercida sobre ella y niega el carácter estructural del machismo es la defensa que de sí mismo hace el sistema para continuar siendo machista, pero es algo mucho más complejo, no es únicamente una respuesta automática, es en realidad, una estrategia comprobada para mantener el status quo, ello significa, que la estructura sistémica está basada justamente en la opresión, en este caso, en la opresión de la mujer por el hombre o incluso por otras mujeres que han aceptado ser parte de la dominación. 
Nótese la propia defensa del asesino, Érick Francisco, al pretender justificarse diciendo que había consumido drogas y fue poseído por el demonio, alegato desvergonzado para declararse sorprendido ante los hechos, exponerse psicológicamente incapaz y así buscar una pena menor a la correspondiente, el problema es que el sistema lo permite, no sería la primera vez y mientras sea posible no será la última, Ingrid había denunciado meses atrás a su agresor y como es costumbre nada se hizo al respecto. Lo anterior no es otra cosa que la ejemplificación de que la violencia contra la mujer no sólo es negada mientras se ejerce, es muestra de que todo el sistema está constituido para oprimir, por eso la justa crítica del feminismo al patriarcado, es decir, a la lógica estructural del sistema. Claro, lo anterior no significa que hombres no opriman a otros hombres y no ejerzan violencia sobre ellos, pero sí significa que además de la violencia natural del sistema, la mujer es doblemente violentada por el simple hecho de ser mujer, algo así como el pecado original que tanto gusta a los sacerdotes recordar. 
En este contexto tan adverso, todos y todas tenemos responsabilidad, el feminismo ya desde hace décadas ha tomado su responsabilidad activa generando una amalgama de caminos para transformar la realidad social y otorgar a las mujeres su lugar, sus derechos y su dignidad. Por el lado de los hombres no puede decirse que estamos en cero, poco a poco se diversifican y socializan grupos, ideas y acciones a favor de la generación de una nueva masculinidad, aunque claro, la violencia reitera en todas sus manifestaciones contra la mujer de manera constante, deja en claro que nos falta muchísimo. 
Necesitamos la generación de conciencia generalizada para procurar el replanteamiento de la idea del hombre y la masculinidad, requerimos romper el eterno condicionamiento del ser masculino representado por el macho, una creencia sostenida que deber ser desnaturalizada, requerimos poner fin a todas las formas opresivas ejercidas de manera consciente e inconsciente por el hombre sobre la mujer y también sobre otros hombres. 
Repensar la masculinidad para cambiar el mundo es una de las tareas urgentes para el movimiento progresista, hacer de este siglo XXI, el tiempo de la emancipación total, superando la dominación sistémica en todos sus ámbitos y, con ello, dejar atrás al machismo y la violencia contra la mujer. Los hombres tenemos que reconocer nuestra responsabilidad en la reproducción del patriarcado y de la opresión violenta sobre la mujer. Una nueva conciencia para un nuevo mundo, la idea de humanidad necesita también una nueva interpretación en conjunto, mujeres y hombres, construyendo ese mundo soñado donde “quepan todos los mundos”. Dejemos atrás la explotación, la discriminación, la desigualdad, la violencia y opresión contra la mujer y contra otros hombres, pongamos fin al feminicidio; erradiquémoslo de nuestra cultura y sociedad. Hagamos del mundo un lugar realmente justo, superando las arcaicas estructuras patriarcal-capitalistas. 

¡Ni una menos!



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viernes, 7 de febrero de 2020

Literatura para curar el mal de amores

Literatura para curar el mal de amores

(Poemas y escritos para deconstruir el amor y la amistad)


El sábado15 de febrero acompáñanos


Lugar: Mi Viejo Molino Santa Lucía.
Hora: 5pm


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miércoles, 28 de agosto de 2019

La frágil masculinidad del siglo XXI Cristóbal León Campos

La frágil masculinidad del siglo XXI


Cristóbal León Campos

Quienes soñamos con un mundo mejor, un “mundo donde quepan todos los mundos”, tenemos sin reparo en tiempo ni escusas, que replantearnos todo el sentido de la existencia humana, revisando la historia como ejercicio que proyecte los caminos venideros por los que habremos de andar para dar sentido y razón al eventual porvenir, los reclamos sociales de hoy tienen la misma fuerza del ayer, pero manifiestan significativas particularidades relegadas al fondo de los grandes manifiestos que guiaron la batallas acaecidas, uno de esos pendientes urgentes e impostergables a la luz del siglo XXI, es la revisión y el replanteamiento de la idea del hombre y su consecuente interpretación de la masculinidad. El feminismo a puesto las bases para que la mujer reclame su lugar en la historia y se apodere de él, pues las conquistas en la historia son todo menos paliativos derivados de la bondad o la merced del opresor, la voz del feminismo a logrado construir la fuerza más pujante en estos tiempos alrededor de la necesidad y el deseo de superar cada una de las estructuras déspotas que la han sojuzgado por siglos, los pasos que la mujer da para conquistar sus derechos plenos resquebrajan,cuarteadura por cuarteadura, las viejas paredes del sistema patriarcal sustentado en el seno mismo del capitalismo; la apuesta feminista es sin lugar a dudas anticapitalista por esencia. 
En este contexto, de reclamos y reivindicaciones de los llamados grupos marginales por la igualdad y equidad, contra el racismo y la discriminación, por los derechos humanos y frente al despojo material y espiritual que sufrimos los seres humanos, el hombre, su idea y esencia, se ve cuestionado por el desarrollo de las demandas sociales, cada una de esas rajaduras en las paredes del patriarcado que genera el avance del movimiento feminista, es sin duda, una rasgadura en la vestidura tradicional del hombre y su masculinidad.Es un reclamo para el despertar consciente de la necesidad de aceptar la validez de esas demandas como una tarea que debemos asumir despojados del orgullo, el ego, la vanidad, la soberbia y cada uno de los rasgos que sustentan el supuesto poder del hombre, las reacciones violentas, despectivas y totalmente desquiciadas que miles de hombres asumen frente al feminismo, no es otra cosa que la manifestación del miedo generado por las inseguridades que subsisten en un sistema que se ha sostenido únicamente por la violencia, pues en el campo de las ideas, hace mucho tiempo que el patriarcado perdió la batalla y quedo demostrada su absurda existencia. 
Hace algunos años, en la introducción de su célebre obra, El segundo sexo, Simone De Beauvoir, puso el dedo en la llaga, al referirse al hecho innegable de que el hombre, en la historia como en el presente, no ha tenido por principio que definirse a sí mismo para dar sentido a su existencia ante el colectivo social ni en la particularidad de la intimidad, esta situación sustentada por la idea de superioridad insertada como fundamento ideológico del patriarcado, el lugar del hombre se ha asumido como seguro y bien definido, en contra posición al lugar de la mujer, que por la opresión padecida, sí tiene en principio que definirse a sí misma como mujer para ser reconocida, una vieja injusticia compartida con otros grupos y sectores marginados como los pueblos originarios a quienes desde la conquista les fue negó su esencia cultural para ser redefinidos a partir de la mirada impuesta por el conquistador occidental. La propia Simone De Beauvoir, párrafos más adelante, vuelve a lanzar una importante llamada de atención cuando dice: “A un hombre no se le ocurriría la idea de escribir un libro sobre la singular situación que ocupan los varones en la Humanidad”. El tiempo de atender esta afirmación a llegado, seguir con el absurdo discurso que justifica la indiferencia como reafirmación sistémica y opresiva, únicamente acrecienta la violencia divisoria entre seres humanos, el replanteamiento de la idea del hombre y la masculinidad ha de ser un ejercicio expiatorio de aquello que nos ata al eterno condicionamiento del ser masculino representado por el macho, aquello que se ha creído y sostenido tiene que ser derribado y reconfigurado para desnaturalizar las formas opresivas ejercidas de manera consciente e inconsciente por el hombre sobre la mujer y también sobre otros hombres. 
La frágil situación por la que atraviesa la masculinidad en el siglo XXI, no debe verse como una agresión al hombre, no es para nada una ofensa que nos haga dejar de ser hombres, pero sí es y debe ser, un grito urgente de atender para dejar de ser los hombres que hemos sido a lo largo de la historia, es decir, es para finalizar con el machismo, es aceptar nuestra responsabilidad en la reproducción del patriarcado y de la opresión violenta sobre la mujer, y por supuesto, debe ser la toma de conciencia de que para poder construir de verdad “un mundo donde quepan todos los mundos”, tenemos que reconstruirnos y reconstruir nuestras relaciones entre hombres y mujeres, replantearnos la idea misma de humanidad, trabajar en conjunto para ese otro mundo posible, emancipándonos de toda explotación, discriminación y desigualdad, en un mundo justo,democrático, anticapitalista y antipatriarcal. 

Integrante del Colectivo Disyuntivas



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martes, 13 de agosto de 2019

El nuevo rostro de la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América


El nuevo rostro de la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América
Objetivos claros y renovación necesaria
Agosto 11, 2019 En Mérida

Nota publicada por el diario Por Esto!



Entrevista a Rosely E. Quijano León
Presidenta de la Red
La renovación es necesaria para mantenerse vigente y actualizado/ No existe rivalidad con el Centro Yucateco de Escritores/ El talento y la calidad están por encima de cualquier afiliación/ Colaboración estrecha con las instituciones para alcanzar los objetivos planteados/ Estar unidos para fortalecer la vida cultural y artística de Yucatán/ Urgente crear un Centro Estatal de Fomento a la Lectura.
La Red Literaria del Sureste México-Nuestra América se encuentra en un proceso de renovación después de diez años de haber sido fundada. Por ello platicamos con la maestra Rosely Quijano León, su actual presidenta y, la primera mujer en ocupar el cargo.
José Miguel: ¿Qué significa para ti que seas la primera mujer en presidir la Red?
Rosely: Desde los inicios de la Red hemos sido muy pocas mujeres las que hemos formado parte, y participado activamente. Creo que es un gran reto. Tengo el compromiso de hacer un buen trabajo y que mi desempeño al frente de la Red sirva como ejemplo para demostrar que las mujeres tenemos mucho que aportar en todos los ámbitos y que tenemos un gran potencial para el liderazgo, que por muchos años se ha delegado sólo a los hombres.
JM: ¿Cuál es la trascendencia de la RLSMNA?
RQL: Desde su creación han participado como miembros o colaboradores muchos escritores, académicos, periodistas e intelectuales de la península. Creo que la trascendencia de la Red Literaria, en este momento, es que estamos iniciando una renovación que le dé vitalidad y vigencia a sus acciones. La Red se ha mantenido pese a los altibajos -normales en cualquier agrupación- como las críticas y la falsa idea de que existe una rivalidad con el Centro Yucateco de Escritores. La Red se ha mantenido vigente por el interés y la perseverancia de quienes la han presidido y por algunos de sus miembros que siempre hemos impulsado a la Red, sin importar las circunstancias. Hoy en día puedo decir que ninguna agrupación literaria es fácil de mantener activa, la misma historia nos lo demuestra con casos como el de los años cincuenta con el grupo “Voces Verdes” que duró sólo tres años y que estuvo conformado por Fernando Espejo Méndez, Raúl Renán, Roger Cicero Mc Kinney, entre otros.
JM: ¿En qué consiste este proceso de renovación, del cual hablaste en tu discurso al tomar protesta? ¿Es un cambio sólo de rostros o implica un cambio de mayor profundidad?
RQL: Llegamos a la conclusión de que debíamos renovarnos en muchos sentidos, efectivamente, teníamos que abrir la posibilidad de que gente nueva y talentosa se acercara y se interesara por formar parte de la Red, y también algunas personas decidieron reincorporarse; no somos, exclusivamente, una agrupación de escritores, y eso me parece importante destacarlo. Queremos un grupo plural en donde todos, desde sus ámbitos de acción, desempeño profesional y sus talentos, puedan aportar algo. Creo, honestamente, que sí implica un cambio de mayor profundidad, un grupo que pueda incursionar de manera interdisciplinaria en diferentes áreas tanto artísticas como de las ciencias sociales y las humanidades, pues no podíamos seguir manteniéndonos como algo aislado que sólo se interesa por la literatura y el discurso académico, sino también queremos entablar diálogos con otras disciplinas, entre diversas generaciones y con diferentes sectores de la sociedad. Y, por supuesto, que la obra de quienes escriben pueda llegar a más públicos y que podamos escuchar nuevas voces e ideas. Es nuestro deber renovarnos constantemente, eso permite mantenernos actualizados sobre los nuevos formatos de lectura y de difusión. Y sobre todo, tenemos la intención de dejar atrás las polémicas y discusiones en torno a la competencia y el oportunismo por las becas, los premios y reconocimientos. Creo que el talento y la calidad debe estar siempre por encima e independiente de que formes parte de una u otra o ninguna agrupación, partido político o cualquier otra cuestión que no sea el talento y el mérito. Si en el pasado así fue, esperamos construir, para bien de todos, una unión que fortalezca la vida cultural y artística de nuestro estado y, sobre todo, que podamos hacerla visible hacia afuera.
JM: La toma de protesta de la nueva directiva, que ahora encabezas, fue presidida por la Secretaria de Cultura. Es primera vez que se observa que un titular de la dependencia encargada del quehacer y de la gestión cultural y artística del estado tome protesta a una asociación como la Red. ¿Nos podrías comentar cómo consideras este hecho?
RQL: El 23 de febrero pasado invitamos a los representantes de las instituciones y dependencias enfocadas en el arte y la cultura. Extendimos la invitación, por supuesto, a la titular de la SEDECULTA, Erica Millet Corona, al director de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, Irving Berlín Villafaña, así como al director de la FILEY, Rodolfo Cobos, entre otras autoridades con quienes tenemos la idea de colaborar y trabajar en conjunto. Para mí fue una gran sorpresa que la Secretaria de Cultura asistiera y aceptara tomar la protesta en un acto muy simbólico para mí y mis compañeros, porque desde sus inicios la Red siempre ha mantenido una estrecha relación de colaboración con las instituciones, especialmente con la SEDECULTA. Y en este caso en particular fue muy significativo, porque eso habla de su gran compromiso y respaldo para todos los que pertenecemos a la comunidad artística. Eso es muy alentador.
JM: Maestra, si bien recuerdo, te hiciste acreedora al Premio México Lee en el 2015, por el proyecto de fomento a la lectura que, hasta este momento, se implementa, con gran acierto, en el Colegio de Bachilleres de Yucatán; dinos ¿cómo ha crecido dicho programa? ¿Cuáles han sido sus resultados y cómo lo ha recibido la comunidad de los COBAY?
RQL: Así fue en efecto, el premio México Lee nos lo otorgaron precisamente por el Programa de Fomento a la lectura A leer se ha dicho que se implementa en el COBAY y bueno, el programa como tal lleva ya cinco años y su crecimiento ha sido muy satisfactorio y visible porque iniciamos con 19 planteles y, a la fecha, tenemos 58 y más de 82 promotores de lectura que, voluntariamente, realizan semanalmente actividades de fomento a la lectura con la finalidad de acercar a los jóvenes a los libros de una manera amena, sin imposiciones ni obligatoriedad, pero sí democrática y honesta. Así hemos sumado a más de mil alumnos que forman parte de nuestros talleres literarios en los cuales comparten y dialogan en torno a lecturas, reflexionan y con ello desarrollan, por supuesto, su comprensión lectora y su pensamiento crítico, tan necesario en estos tiempos donde la tecnología los puede llegar a conducir a ciertas tendencias, opiniones o comportamientos que se dan por instinto y no por razonamiento. Otros de sus resultados por supuesto son las mejoras en los índices de comprensión lectora, y muchos alumnos mejoran su rendimiento académico y acceden la mayoría de ellos a la posibilidad de continuar sus estudios universitarios. Sin embargo, pese a lo cualitativo, para mí el resultado más satisfactorio y evidente es que en COBAY ya existe una conciencia de la importancia de la lectura tanto en los jóvenes como entre los docentes y directivos que en muchas ocasiones son partícipes y los principales motivadores de todas las actividades que se promueven desde la coordinación del programa, e incluso, van más allá con sus propias iniciativas y podría mencionarte muchísimas experiencias gratificantes y exitosas que nuestros promotores, junto con los jóvenes, han desarrollado.
En general la comunidad del COBAY ha recibido bien este Programa, nos falta mucho camino por recorrer porque como todo cambio involucra nuevas expectativas e ideas y estamos en un proceso de reestructuración para mejorarlo, para extenderlo y confío en que las autoridades le apostarán con mucho empeño y con todo su apoyo a esta nueva etapa porque construir públicos lectores, especialmente entre los jóvenes entre 15 y 19 años es una de las tareas más difíciles, pero a la vez de las más importantes, porque un joven que hasta esta etapa no es un lector, si lo logramos en el bachillerato te aseguro que lo será por el resto de su vida.
JM: Y, además del COBAY, ¿existe alguna otra institución que haya mostrado interés por reproducir o crear algún proyecto o programa similar?
RQL: Sí, claro, afortunadamente “A leer se ha dicho” ha sido un punto de partida, por ejemplo, para el programa de lectura del DGETI y también la Secretaría de Educación, su titular, la maestra Loreto Villanueva Trujillo, y el Programa Estatal de Lectura que coordina la maestra Elsy Seba, han mostrado un gran interés por nuestro trabajo y por sumarnos a un proyecto en común, por lo cual yo, principalmente, me siento muy contenta. Me entusiasma que exista el genuino interés por hacer que niños y jóvenes se acerquen a los libros, a mirarlos sin el estigma del aburrimiento y del tedio, y sobre todo que desde la Secretaría de Educación se estén impulsando grandes ideas y proyectos que van a beneficiar, no sólo a los alumnos, sino también a los docentes y a toda la comunidad escolar. Yo siempre estoy dispuesta a aportar lo que mi experiencia me permite. Estoy dispuesta a apoyar siempre los proyectos, iniciativas o estrategias donde la lectura sea la protagonista.
JM: Para finalizar, ¿qué opinión te merece la posición que ocupa el fomento a la lectura en las agendas de los tres niveles de gobierno?
RQL: Bueno ya se ha planteado la Estrategia Nacional de Lectura, desde el 27 de enero en Mocorito, Sinaloa con tres ejes muy claros, sin embargo, cada estado a su vez debe adaptar esa propuesta e incluirla en las agendas como un punto principal que ya no sólo le compete al nivel educativo, sino a las instancias estatales, municipales, pero también a la sociedad civil. Creo que es muy pronto para definir qué lugar ocupará el fomento a la lectura, pero por lo menos a nivel municipal se vislumbra alentadora con la primera FILIJ que se realizará en Mérida, sin embargo, también se está descentralizando la cultura a través de actividades en los municipios, aunque lo ideal sería incluir actividades de fomento a la lectura, con música, con danza, con exposiciones de artes visuales, en fin, hacer una mancuerna para que también la literatura y la lectura formen parte de esta propuesta de llevar a los municipios el arte y la cultura. Creo que lo ideal sería que se creara un Centro Estatal de Fomento a la Lectura como el que se creó en 2017 en Guadalajara y que agrupa a todas las dependencias, asociaciones, bibliotecas y demás dedicadas al fomento del libro y la lectura articulando todas las buenas prácticas y con ello logran ofrecer espacios y llevar libros y actividades a muchos rincones del estado de Jalisco. Ojalá podamos ser el segundo estado de la República en lograrlo, creo que en Yucatán hay mucha gente dedicada al tema, pero sobre todo hay mucho entusiasmo y la necesidad de apoyo y reconocimiento a esta gran labor de los promotores o mediadores de lectura que tiene que visibilizarse para estar presente en las agendas de los actuales gobiernos que sean conscientes del poder transformador a nivel social que provoca la lectura, no por nada se implementa en grupos o sectores más vulnerables, en contextos violentos, o en crisis y existen resultados impresionantes de cómo un buen proyecto transforma a las comunidades, las armoniza y se construye con más facilidad una cultura de paz y una conciencia social porque la lectura nos vuelve más empáticos, más solidarios, reflexivos y muchas veces, mejores ciudadanos.
Me encantaría cerrar con una frase de Alberto Manguel, quien dice que “la lectura es un acto solitario; sin embargo, su consecuencia lógica es el impulso de compartirla con otros, de tomar a un amigo por el brazo y llevarlo a ese pasaje que tanto nos conmovió, nos iluminó, nos llenó de azoramiento o felicidad”.
Eso es sin duda le lectura.


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